La reina Isabel II de Inglaterra tiene a su cargo aproximadamente 1.200 empleados. La mayoría de ellos se dedican a tareas cotidianas: desde cuidar los jardines hasta preparar la comida pasando por el manejo de las redes sociales o el mantenimiento del Palacio. Sin embargo, algunos cuentan con asignaciones de lo más extravagantes, como el encargado de ablandar los zapatos.

El puesto lo ocupa Stewart Parvin, que fue su estilista durante muchos años. El método, él se dedica exclusivamente a usar los zapatos nuevos de la Reina para aflojarlos antes de que ella los estrene y así, evita lastimarse.
Con 92 años y una agenda apretada, sus zapatos deben ser confortables. Y sin duda la reina Isabel no negocia su comodidad.
¡Qué maravilla!
